Metodo Ivy Lee
Productividad
Ivy Lee, un consultor de gestión estadounidense que trabajó a principios del siglo XX, conocido por su enfoque innovador en la mejora de la productividad y la eficiencia organizacional.
Descripción
El Método Ivy Lee es una técnica de gestión del tiempo y productividad que se centra en la priorización de tareas. Su esencia radica en la simplicidad de su aplicación y en la efectividad de su enfoque. La filosofía subyacente del método se basa en el principio de que, al concentrarse en un número limitado de tareas esenciales cada día, se mejora la capacidad de enfoque y se minimiza la dispersión de esfuerzos. Este método promueve la reflexión y la planificación diaria, asegurando que lo más importante se lleve a cabo antes que las actividades menos críticas. Esto no solo optimiza el rendimiento individual, sino que también fomenta una cultura de responsabilidad y logro. Su efectividad radica en la reducción del estrés y la sobrecarga, permitiendo que los individuos se concentren en lo que realmente importa y, a su vez, incrementen su productividad y satisfacción laboral.
Cómo Aplicarlo
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Paso 1: Al final de cada jornada laboral, toma un cuaderno o una hoja de papel y escribe las seis tareas más importantes que necesitas completar al día siguiente. Asegúrate de que sean tareas que realmente aporten valor y que sean alcanzables.
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Paso 2: Una vez que tengas tu lista de seis tareas, ordénalas por prioridad. Determina cuál es la más importante y continúa hasta la menos crítica. Este orden debe basarse en el impacto que cada tarea tendrá en tus objetivos a largo plazo.
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Paso 3: Al comenzar tu día siguiente, enfócate en la primera tarea de tu lista y trabaja en ella hasta que esté completamente terminada. Evita distraerte o cambiar de tarea hasta que hayas finalizado esta primera actividad.
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Paso 4: Una vez que hayas completado la primera tarea, pasa a la segunda en la lista. Repite el proceso de enfocarte únicamente en una tarea a la vez, asegurando que tu atención no se divida entre múltiples actividades.
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Paso 5: Si logras completar todas las tareas de tu lista antes de finalizar el día, puedes comenzar a trabajar en tareas adicionales que no estaban en la lista original, pero solo si te queda tiempo y energía.
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Paso 6: Al final del día, revisa tu lista y evalúa tu desempeño. Reflexiona sobre qué tareas completaste, cuáles no y por qué. Esto te permitirá ajustar tus prioridades para el día siguiente.
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Paso 7: Repite el proceso cada día. La consistencia es clave en el Método Ivy Lee. Cuanto más lo practiques, mejor te volverás en la identificación de tareas esenciales y en la gestión de tu tiempo.
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Paso 8: Adapta y personaliza el método según tu estilo de trabajo. Puedes ajustar el número de tareas o la forma en que las priorizas, pero mantén la esencia de enfocarte en lo más importante cada día.
Historia y Origen
El Método Ivy Lee fue desarrollado en 1918 por Ivy Lee, quien fue contratado por Charles M. Schwab, presidente de Bethlehem Steel, para ayudar a mejorar la productividad de su empresa. Durante una reunión, Lee propuso un método simple pero efectivo: cada noche, los empleados debían hacer una lista de las seis tareas más importantes que debían realizar al día siguiente. Esta propuesta fue adoptada y, según se dice, Schwab vio un aumento significativo en la productividad. Desde entonces, el método ha evolucionado y se ha adaptado a diferentes contextos y tecnologías, pero su esencia sigue siendo la misma: la priorización efectiva de tareas.
